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Vivimos en una sociedad donde las prisas nos limitan impidiendo prestar atención a temas que son realmente importantes y que en un futuro pueden ser el marcador de una vida satisfactoria o todo lo contrario, nos referimos a los hijos.

Por las mañanas nos dirigimos a nuestras ocupaciones y arrastramos en una carrera de obstáculos a los pequeños que no entienden muy bien, porque funcionan en otros tiempos, aun así siguen esa velocidad que les marcamos, los dejamos en el colegio o guardería, con la cabeza puesta en nuestras obligaciones.

Por la tarde se repite esta escena con el agravante del cansancio acumulado durante el día, esto hace que al llegar a casa no disfrutemos plenamente del tiempo en familia, el tiempo vuela y tratamos de enfocar la poca energía que nos queda en «batir el récord» para acostarlos lo antes posible: hacer los deberes, la cena, el baño se convierten más en obligaciones que en tiempo de disfrute y escucha activa, el cansancio muchas veces no nos deja ver los pequeños detalles tan hermosos que cada día nuestros hijos nos regalan.

Si nos parásemos a pensar cinco minutos, nos daríamos cuenta de que nuestra escala de prioridades está fallando.
¿QUÉ HACER?

Deberíamos ser conscientes de que los pequeños necesitan transmitirnos sus inquietudes diarias, sus emociones buenas o malas, por lo que durante el día es fundamental encontrar un hueco para ellos, ya sea en la cena, en el baño o antes de acostarse.

Preguntarles qué tal su día (aunque a veces haya que rascar un poco) y prestarles atención ayudándoles a gestionar las vivencias que hayan tenido,  esto fomentará la comunicación y la confianza dando lugar a que siempre confíen en sus padres y se desinhiban.

Encontrar tiempo para ellos es prioritario si no queremos levantar un muro que en posteriores etapas, como la adolescencia, nos ocasione problemas de difícil solución, creyendo que los culpables son ellos cuando la responsabilidad de crear vínculos es únicamente nuestra.

Por lo tanto comencemos desde los primeros años a escuchar, hablar y sobre todo jugar con nuestros hijos para que de esa manera seamos la mejor versión de nosotros mismos, su soporte y el lugar seguro al que siempre puedan acudir y en el que siempre confiar.

Foto de niños creado por freepik – www.freepik.es

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